Museos de Castilla y León
1 de marzo de 2012
31 de marzo de 2012
Educación, Investigación, León, Cultura, Actividades culturales, Museos, Centros, aulas y yacimientos arqueológicos, Colecciones, Conservación, Exposición
Consejería de Cultura y Turismo
Museo de León / Plaza de Santo Domingo, 8
Museo de León. Visita guiada a la colección permanente con especial detenimiento en la pieza del mes.
Descripción:
Procede de León (c/Pablo Flórez, 28 y 30), recuperada en excavación arqueológica, con el nº de inventario: 1999/13/200/1.
Dentro del proceso que conocemos como romanización, la incorporación del repertorio formal y técnico del naturalismo grecorromano en Occidente se produce, particularmente, a partir de la “edad dorada” de Augusto. Los objetos portátiles y de uso cotidiano jugaron en este proceso un papel determinante, y así las lucernas, por ejemplo, permitieron difundir con gran rapidez y dispersión los motivos más sofisticados.
La que presentamos es una pieza de las del grupo de “lucernas de volutas”, llamadas así por los adornos avolutados en la unión con el rostrum o pico (cuya forma, perdida aquí, define otros subgrupos), trasunto de las cadenas que servirían para suspender los ejemplares en bronce. No parece que tuviera asa (lo que remitiría a las formas primeras de esta tipología), pero eso es algo que desconocemos dado que sólo se ha recuperado una parte. Tampoco poseemos el motivo completo, en el que se adivina un personaje barbado recostado al mando de un navío. Pocos datos para desentrañar esta escena que creemos mitógrafa, ¿Caronte conduciendo un alma al río del olvido? Preferimos pensar que, quizás, se trate de Ulises regresando a Ítaca. En ambos casos se trataría de motivos que vinculan nuestra modesta lucerna con una cultura ajena a los pueblos indígenas, pero que, poco a poco, se quedará para siempre entre nosotros. Si nos encontramos ante el astuto caudillo griego, evocaríamos alguna de las escenas que nos relata Homero en el relato de su travesía, como el arriesgado paso entre Escila y Caribdis o, tal vez, el no menos comprometido encuentro con las sirenas, pruebas siempre de las que el héroe sale victorioso para regresar a su destino, aunque a veces a un alto precio. Un destino cuyo término, el fatum, en el fondo puede considerarse similar al del alma del difunto cuando surca al fin las aguas del río Aqueronte en compañía del barquero.
Horario:
No necesita reserva y tiene una duración aproximada de 1 hora 30 minutos.